(La meditación: Una actividad para el recogimiento y el reencuentro con uno mismo).
A priori, hablar de realizar meditación en tai chi suena redundante, porque el tai chi es ya sinónimo de meditación, de meditación en movimiento.
Métodos de meditación hay muchos, pero básicamente podríamos clasificarlos en dos grupos:
Sin embargo, y aún sabiendo que el tai chi es ya de por sí una forma de meditación en movimiento, en la parte final de una clase de tai chi puede practicarse también meditación estática. Varias posturas pueden adoptarse a la hora de realizar este tipo de meditación, pero las más populares son dos:
Teniendo en cuenta que esta actividad se realiza al final de la clase de tai chi y que pudiéramos estar ya algo cansados, me inclino por realizar la
meditación sentado.
La postura zazen. Simplemente, siéntate, cruza las piernas, procura estar cómodo, la espalda erguida pero no tensa, la barbilla un poco retraida para estirar la nuca, los ojos cerrados o entreabiertos, con la mirada perdida, las manos apoyadas sobre las rodillas o en las ingles.
Mucho se ha escrito sobre cómo debe uno estar colocado para meditar correctamente: cómo estar sentado, estar de pie, de rodillas, la posición de la espalda, la colocación de las manos, la mirada, ... En mi opinión, la postura a adoptar a la hora de meditar debe cumplir únicamente este criterio: “Estar lo más cómodamente posible sentado dentro de unos márgenes posturales saludables para la espalda”. Tan desaconsejable para la salud de la espalda es estar sentado adoptando una curvatura excesivamente cifótica (en forma de “C”) por excesiva relajación, como estar sentado con la espalda super-recta trantando de adoptar una postura estrictamente correcta, por crear y originar tensiones musculares excesivas.
(Meditar sentado, en un lugar recogido y apacible, una experiencia muy gratificante).
Las condiciones ambientales ideales para meditar serían las siguientes:
- Lugar tranquilo, sin gente que entre y salga. Un lugar que invite al recogimiento, donde nos encontremos a gusto y seguros.
- Luminosidad tenue. Demasiada luz no es aconsejable. Bajar las persianas un poco o cerrar las cortinas ayudan.
- Sonido (silencio, música). “El silencio es el mejor de los sonidos”. Ahora bien, en ocasiones, poner música lenta y relajante, con el volumen bajo ayuda a relajarnos.
- Olores (velas, incienso perfumado). También podemos enceder una vela perfumada o un varita de incienso. Las venden por doquier, y la gama de olores es muy variada: eucalipto, vainilla, sándalo, etc.
- Si lo necesitas, siéntate sobre un cojín para estar más confortable.
¿Qué hacer mientras meditamos? Depende de lo que pretendas. He aquí algunas sugerencias:
No pensar en nada. Todos los manuales de meditación llegan siempre a la misma conclusión, la meta de la meditación es “conseguir no pensar en nada”. Si embargo, mi experiencia me dice que cuanto más empeño pones en conseguirlo, menos problable es alcanzarlo. Así que, simplemente conviértete en un observador y deja pasar los pensamientos e imágenes por tu mente sin pararte en ellos.
Las visualizaciones. Consisten en imaginar situaciones reales o ficticias que nos resulten agradables. Por ejemplo: rememorar vivencias positivas del pasado o imaginar que se está en un lugar paradisiaco. Tendríamos que recrearnos en las sensaciones: colores, sabores, olores, paisajes, etc.
Centrar la atención sobre la respiración, procurando que sea cada vez más lenta y prolongada, tomando el aire por la nariz y expulsándolo por la boca.
Otra opción sería pensar en la sesión realizada: qué salió bien, qué aprendí, qué tendríamos que mejorar en la próxima sesión, etc.
Soy consciente de que la meditación es un tema serio, profundo y abierto a la investigación y al estudio, que da para escribir libros y libros (de hecho el mercado está lleno de ellos), pero no era esta mi finalidad. A lo largo de este artículo he tratado de escribir sobre la meditación como actividad dentro de la fase de vuelta a la calma en las sesiones de tai chi. He tratado de ser claro y conciso, de expresar lo que a mí me funciona y de transmitirlo por si pudiera servir a otras personas.
(Meditación de pie, en la posición de "abrazar el árbol").
Un saludo a todos-as.